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Fisioterapia respiratoria para papás

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Lo primero que todos debemos saber, es que los mocos que tienen nuestros bebés y niños, son nuestros amigos.

Estos aparecen a partir que el verano nos dice adiós. A veces nos acompañan durante todo el año, pero esto significa que su sistema inmunitario está funcionando. Es la primera defensa que se encuentran las bacterias y virus al intentar entrar en nuestro cuerpo.

Los moquetes suelen ser transparentes, pero a veces aparecen más amarillentos o verde claro, esto significa que está reteniendo las bacterias o virus que están en el ambiente, es normal. Cuando los mocos oscurecen hay que comenzar a tener algo de precaución y vigilar, pueden convertirse en un pequeño problema, tenemos que tratarlo para conseguir que vuelvan a ser transparentes o amarillitos.

El 80% de lo niños sufren problemas respiratorios causados por virus, el 20% restante serían bacterias.

Los pediatras nos dicen cuando nuestros peques sufren estos problemas por un virus, que nos vayamos a casa con un antitérmico, utilizar solo si tiene fiebre e hidratar a nuestro pequeño, realmente hay poco más que hacer. No nos asustemos, al cabo de los días los síntomas desaparecerán. Estos virus suelen producir problemas respiratorios leves o moderadas, lo que llamamos Bronquiolitis. Es un virus altamente contagioso que conviven la mayoría de los niños con ello todos los días de su vida, aunque no produzca efectos.

Si su bebé tiene 3 bronquiolitis o mas al año, puede llegar a sufrir de asma infantil, no nos alarmemos, la mayoría de estas desaparecen según vayan creciendo.

LA fisioterapia respiratoria es una buena aliada tratar la bronquiolitis aguda moderada, para ayudar a nuestros pequeños a descongestionar de mocos, mejorar el apetito y el sueño.

HUMEDAD Y DISPOSITIVOS PARA INHALAR MEDICAMENTOS

Lo primero que tenemos que saber sobre la humedad es que hay un rango de confort, esta tiene que estar entre el 40 y 60% de humedad. Si la habitación está por encima de 60 tendremos que poner un des-humificador. Y si tenemos la habitación por debajo de los 40 tendremos que poner un humificador, una vez que sabemos esto, hay aparatos en el mercado tipo termómetros que miden la humedad de las habitaciones.

El humificador da únicamente humedad a la habitación.

Hay que tener en cuenta que nuestro cuerpo también es regulador de la humedad.

Si nuestro pediatra nos indica que hay que tratar a nuestro bebé con un nebulizador, ya le estamos dando la humedad que necesita, en este caso debemos de prescindir del humificador en la habitación, ya que le estamos dando la humedad directamente en el aparato respiratorio que es dónde lo necesita. Con esto hidratamos esos mocos en los pulmones, con esto conseguiremos que se movilicen los mocos y se puedan expulsar.  En estos aparatos pueden ponerse la medicina que será pautada por el pediatra, o podemos poner suero hipertónico. (suero salino de alta concentración) la sal tiene efecto antiinflamatorio, ayuda con la humedad e hidrata las secreciones.

Es muy recomendable que siempre que pongamos un nebulizador tiene que estar prescrito por un pediatra. Una vez que lo ponemos y han hidratado los mocos, sería ideal hacer una fisioterapia respiratoria para expulsar las secreciones y el agua que se ha incorporado a los pulmones a través del nebulizador.

Si el bebé tolera bien la mascarilla del nebulizador, tendremos que tenerlo puesto entre 8 a 10 minutos, si el bebé no la tolera bien y le administramos la nebulización sin mascarilla deberemos estar entre 12 y 15 min, esto tres veces al día.

Cámaras espaciadoras, es un aparato que va a permitir que un bebé inhale el medicamento que hay en ese dispositivo. Aerosoles. (cámara con mascarilla)

 

NARIZ, OJOS Y OÍDOS

Los ojos y oídos están unidos a la fosa nasal, si la fosa nasal está llena de mocos pueden llegar a los ojos y oídos.

Si llegan a los oídos se produce una otitis.

Si llegan a los ojos se produce una conjuntivitis.

Hay que limpiar bien la cavidad nasal para evitar estos problemas.

¿Cómo limpiar la fosa nasal completa?

Poner dos gotas de suero en cada orificio, si el bebé esta llorando, cuando vaya a coger aire fuerte por la boca le tapo la boca, conseguiré que coja aire por la nariz fuerte, este moco bajará por la garganta hasta el estómago y lo expulsará en las cacas, en alguna ocasión puede tener el estómago con mucho moco y llegará a vomitarlo, esto es tan bueno como expulsarlo por las cacas. Si el bebé no está llorando, taparemos la boca y un agujerito de la nariz para conseguir que aspire con fuerza por el agujero que se queda libre.

Esta técnica se divide en cuatro partes;

  • Hay que sujetarle bien, sin fuerza. Inmovilizar los brazos a lo largo de su cuerpo a la altura de las muñecas. El bebé estará tumbado boca arriba, con unos de mis brazos, lo paso por encima de su cuerpo y con la zona del codo y el costado de mi cuerpo sujeto los brazos de mi bebe. Con la mano del brazo que sujeta su bracito sostendré la monodosis de suero fisiológico y lo administraré en los orificios nasales
  • Con la mano que tengo más lejos del bebé, sujeto la cara por la zona de la barbilla y con esta misma mano es con la que voy a tapar la boca.
  • Echaremos las dos gotas de suero por cada orificio para hidratar los mocos más expuestos. Dejaremos unos segundos para que gestione que ha entrado líquido en su cuerpo.
  • Tapar la boca, cuando vaya a hacer la inspiración. De esta manera cogerá el aire por la nariz, lo haremos un par de veces más, le dejaremos descansar entre una y otra maniobra un par de respiraciones.

 

Si la hemos realizado bien, comenzaremos a escuchar que respira más aire, dejamos de escuchar el moco, entonces sabremos que el moco ha bajado hacia el estómago.

Esta maniobra la podemos realizar también con el bebé sentado, apoyado sobre nuestro pecho su espalda, maniobramos de la misma manera.

 

La forma natural de limpiarnos la nariz adultos o niños es tirar de los mocos hacia dentro, y que bajen al estómago.

Una nariz limpia de secreciones protege a los pulmones de infecciones, disminuye de otitis y de conjuntivitis. Disminuye la toma de antibióticos, los vómitos, disminuye el tiraje y los pitos.

Hay que evitar aspirar con perilla o aspiradores de mocos. Si aspiramos poco no limpiamos, si aspiramos mucho podemos dañar el conducto auditivo.

GARGANTA Y PECHO

Tenemos que saber que los mocos no bajan de la nariz al pecho. Si no que los mocos se producen en todo el aparato respiratorio, a cualquier nivel de él.

Una de las defensas del aparato respiratorio es inflamándose, la inflamación genera moco, es un medio de defensa. A veces se producen en demasiada cantidad y terminan produciendo problemas. Este moco sube por la tráquea, tosemos y baja por el esófago y va al estómago y lo expulsamos por el aparato digestivo.

Para ayudar a sacar los moquetes del pecho y garganta hay una maniobra

Con el bebé sentado apoyado en nuestro pecho con su espalda, pondremos nuestras manos cubriendo todo su pecho, pondremos las manos planas y haremos un movimiento de acercamiento entre una y otra, de arriba abajo, presionaremos con una mano la zona de la tripita de abajo hacia arriba y a la vez con la otra mano presionaremos la zona de los pulmones de arriba hacia abajo, a la vez ambas manos presionan un poco hacia la espalda, duraran 5 segundos y lo haremos 10 veces, se descansará un poquito y volveremos a empezar. Con esto vaciaremos los pulmones de aire, al soltarle cogerá aire, estos movimientos ayudan a movilizar los mocos de la zona que estamos tratando e irá subiendo y saldrá a la garganta, con una pequeña tos esta flema irá al aparato digestivo.

Esta última maniobra se puede realizar con el bebé tumbado, pero elevado un poco de manera que quede de forma inclinada. Esta maniobra se usa para bebés más pequeños.

¿Te interesa saber más sobre fisioterapia respiratoria para papás?

 

 



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