Contraté el servicio de SALUS unos días y reeducación de sueño completa y ha sido un antes y un después en casa.
Antes de empezar la reeducación, Olga nos acompañó unos días con una calma que me ayudó a no ponerme nerviosa ante los llantos sabiendo que estaba en sus manos.
Cuando llegó Ana para la reeducación, todo cambió, me dio una sensación de confianza plena, que no es fácil con tu bebé de 5 meses. Partíamos de un bebé que solo dormía en el capazo en movimiento y se despertaba cada 50 minutos. Ana no solo ayudó al bebé, sino que, y esto es lo más valioso en mi opinión, nos enseñó a nosotros como padres a entender, gestionar y conectar con Pepe. Además, aunque es cierto que mi Pepe es irresistible, su cariño con el bebé era adorable.
El seguimiento constante de Magdalena durante el día completó un servicio redondo. Ahora toda la familia descansa mucho mejor, y sobre todo el bebé, que es quien más sufría esas microsiestas y despertares continuos. Lo recomiendo sin dudarlo!!