Mi mujer y yo estábamos pasando una situación terrible. Nuestro peque nació en diciembre de 2025 con reflujo severo y durante los primeros 5 meses y medio tuvimos surte si alguna noche podíamos dormir 2 horas seguidas o más de 4 en total, además, siempre sentados y con él en brazos. Durante el día la situación era igualmente difícil. Estamos muy desesperados y contactamos con Magdalena, por desgracia, nos avisó que en nuestro caso hasta que el reflujo no se asentara la reeducación podría ser ineficaz. Aguantamos el verano, donde hubo una mejoría gracias a la alimentación complementaria y a dormir entre el capazo y el colecho. Sin embargo, era mucho desgaste y en agosto volvió a empeorar, si bien no en brazos, se despertaba de media 10 veces por las noches. En septiembre por fin llegó Laura, o como lo llama mi mujer, nuestro ángel. En solo 3 noches, nuestro hijo pasó de 10 a ningún despertar, aprendió a dormir solo y dura entre 12 y 13 horas. Durante el día, empezó la guardería y se le hizo destete casi completo. No hubo ningún tipo de trauma, Laura y Magdalena nos explicaron todo y acompañaron durante todo el proceso. Nuestro hijo se ve muchísimo más tranquilo y feliz. Los resultados fueron tan buenos que a partir de la primera semana ya lo acostabamos directamente nosotros, incluso nos propusieron acortar el tratamiento ya que el resultado era excelente.